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Gestión TI

Cómo evaluar un proveedor de software a medida en Chile (sin que te vendan humo)

La mayoría de los criterios que usan las empresas para elegir proveedor de software son los equivocados. Esto es lo que sí importa.

·Juan Jorquera

Cada vez que una empresa chilena llega a AW con un proyecto parado, la historia es parecida: eligieron al proveedor anterior por razones que sonaban sensatas en el momento — precio competitivo, portafolio con casos similares, equipo amable — y terminaron con un sistema sin documentación, un contrato que no los protege, y meses perdidos.

No es mala suerte. Es que los criterios que usan la mayoría de las empresas para elegir proveedor de software son los equivocados.

Lo que no predice un buen proyecto

El portafolio de clientes. Un portafolio de casos puede mostrar que el proveedor ha entregado proyectos, no que los clientes estén satisfechos ni que el código sea mantenible. Pide hablar directamente con dos o tres clientes anteriores — no con referencias que te pasen ellos, sino con empresas del portafolio que tú elijas al azar.

El tamaño de la empresa proveedora. Las empresas grandes de software suelen poner a su equipo senior a cerrar el contrato y a su equipo junior a ejecutarlo. Pregunta explícitamente quiénes van a trabajar en tu proyecto, cuánta experiencia tienen, y si vas a tener acceso directo a ellos durante el desarrollo.

La propuesta más completa. Una propuesta muy detallada puede parecer profesionalismo — y a veces lo es. Pero también puede ser una estrategia para ganar el proyecto con compromisos que luego se negocian durante la ejecución. Lo que importa no es el largo de la propuesta sino la claridad de los criterios de éxito y el mecanismo para gestionar cambios.

El precio más bajo. El precio de la propuesta inicial y el costo total del proyecto son dos números distintos. El costo real incluye: el tiempo de tu equipo durante el proyecto, el costo de los retrasos, la deuda técnica que queda si no se desarrolla bien, y el costo de mantenimiento después. Un proveedor que cotiza 30% más caro pero entrega en plazo, con documentación, y con código que el equipo interno puede mantener es casi siempre la opción más económica.

Lo que sí predice un buen proyecto

Las preguntas que hace antes de cotizar

Un proveedor que entiende tu problema hace preguntas sobre tu operación antes de hablar de tecnología. Quiere entender cómo funciona el proceso hoy, qué falla, quiénes lo usan, cómo se integra con otros sistemas. Esas preguntas revelan si van a desarrollar lo que necesitas o lo que interpretaron que necesitas.

Un proveedor que empieza por el presupuesto, el plazo y el stack tecnológico está priorizando lo que le importa a él, no lo que te importa a ti.

Cómo definen el alcance

El alcance de un proyecto de software bien definido no es una lista de funcionalidades — es un conjunto de criterios de aceptación concretos. No "el sistema debe gestionar órdenes de compra" sino "el área de compras puede crear, aprobar y anular órdenes de compra, y el sistema genera automáticamente la entrada de bodega cuando se aprueba la recepción".

Si el proveedor no puede o no quiere ser específico en el alcance antes de firmar, lo que estás comprando es tiempo de desarrollo sin resultado garantizado.

Qué pasa con la propiedad del código

En Chile todavía hay proveedores que mantienen la propiedad intelectual del código desarrollado para el cliente, o que lo alojan en sus propios servidores de manera que el cliente depende de ellos para cualquier cambio. Eso no es una práctica de hace veinte años — sigue pasando.

El código producido en un proyecto de desarrollo a medida tiene que quedar en manos del cliente, en repositorios que el cliente controla, con documentación suficiente para que cualquier desarrollador pueda trabajar en él. Si el proveedor no acepta eso, es señal de que su modelo de negocio depende de tu dependencia.

Qué pasa después del proyecto

El proyecto no termina cuando se despliega en producción. Termina cuando el sistema está estable en operación real, el equipo interno sabe cómo mantenerlo, y hay documentación que sobrevive la rotación de personas.

Pregunta específicamente qué incluye el soporte post-entrega, cuánto tiempo dura, y cómo queda el conocimiento del sistema en tu equipo. Si la respuesta es vaga o el proveedor asume que el soporte va a ser indefinido, eso vale su peso en riesgo.

La conversación que más revela

Antes de elegir un proveedor, pide una reunión técnica donde les presentes el problema real — no la solución que tienes en mente, sino el problema que quieres resolver. Observa:

  • ¿Hacen preguntas sobre el problema o van directo a proponer soluciones?
  • ¿Cuestionan tus supuestos o validan todo lo que dices?
  • ¿Identifican riesgos que tú no habías visto?
  • ¿Pueden explicar sus decisiones técnicas en términos de tu negocio?

Un proveedor que te dice lo que quieres escuchar en la reunión de venta probablemente va a hacer lo mismo durante el proyecto — hasta que ya no sea conveniente.


En AW siempre empezamos con un diagnóstico antes de proponer nada. Si no entendemos el problema real, no podemos comprometer un resultado. Si después de ese diagnóstico la mejor respuesta para ti no somos nosotros, te lo decimos.

Preguntas frecuentes

Lo que la gente pregunta sobre este tema

¿Por qué el precio no debería ser el criterio principal?

Porque el costo real de un proyecto de software no está en la propuesta inicial — está en el resultado. Un proveedor más barato que entrega tarde, con deuda técnica acumulada, o que produce algo que el equipo interno no puede mantener cuesta mucho más que uno más caro que entrega lo que prometió. El precio de la propuesta y el costo total del proyecto son dos números distintos.

¿Cómo se evalúa si un proveedor realmente entiende mi negocio?

Por las preguntas que hace antes de cotizar. Un proveedor que entiende tu problema hace preguntas sobre tu operación, tus procesos y las restricciones reales antes de hablar de tecnología. Uno que no entiende empieza por el stack tecnológico y el presupuesto. Las primeras conversaciones revelan mucho.

¿Qué debería incluir un contrato de desarrollo de software bien hecho?

Alcance definido con criterios de aceptación concretos (no 'el sistema funciona' — qué funciona, cómo se prueba, quién lo aprueba). Propiedad intelectual del código a favor del cliente. Entregables documentados, no solo funcionales. Condiciones de traspaso y soporte post-entrega. Mecanismo para gestionar cambios de alcance. Sin esto, el contrato no protege a nadie.

¿Es buena señal que el proveedor sea grande o tenga muchos empleados?

No necesariamente. El tamaño de la empresa no predice la calidad del trabajo. Lo que importa es quién va a trabajar en tu proyecto específicamente — su experiencia, su disponibilidad, y si vas a tener acceso directo a ellos durante el proyecto. En empresas grandes, los proyectos medianos suelen quedar con el equipo junior mientras los seniors van a los clientes grandes.

¿Cómo sé si lo que me proponen es tecnológicamente adecuado para mi empresa?

Pregunta por qué eligen esa tecnología para tu caso específico. Un buen proveedor puede explicar la decisión en términos de tu operación: por qué este lenguaje, por qué esta arquitectura, cómo se va a mantener después, quién en el mercado local puede darle soporte. Si la respuesta es 'porque es lo que usamos siempre' o 'porque es moderno', es una señal de alarma.

Antes de contratar, revisa este checklist

15 preguntas para evaluar si el proyecto necesita apoyo externo o puede resolverse internamente. PDF, 2 páginas.

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